Se siente caliente en el estómago y en la garganta, como un escalofrió, te pesan los parpados y se nubla la visión por las lágrimas; así me abatió la tristeza una ves mas y enseguida se serró mi boca y me cubrió el silencio, un silencio que se aferraba al enojo que sentía, y una gran fuerza me llenaba, una fuerza que solo sirve para hacer que nada te importe.