Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Me senté una tarde y vi el sepulcro de un atardecer rodeado de impaciencia.
Después de unas horas,
comprendí la mirada que despeinaba el silencio,
y la lágrima q esperaba al otro lado de la herida hizo su debut.
Me senté una tarde y vi el sepulcro de un atardecer rodeado de impaciencia.
Después de unas horas,
comprendí la mirada que despeinaba el silencio,
y la lágrima q esperaba al otro lado de la herida hizo su debut.