Caldo que errante
mil gustos mudaste,
llegaste a mis labios
con perfumes ajados.
Inundas mi alma,
llenas mis faltas
de felicidad desbocada.
Al amanecer,
joven a veces,
audaz y raudo.
Al atardecer,
maduro siempre
tenaz y falso.
De noche,
puede silvestre
sereno y sabio.
Del amarillo
al grana,
canela,
madera,
siempre ...
pura raza.
O
mil gustos mudaste,
llegaste a mis labios
con perfumes ajados.
Inundas mi alma,
llenas mis faltas
de felicidad desbocada.
Al amanecer,
joven a veces,
audaz y raudo.
Al atardecer,
maduro siempre
tenaz y falso.
De noche,
puede silvestre
sereno y sabio.
Del amarillo
al grana,
canela,
madera,
siempre ...
pura raza.
O
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