VISIÓN Y EVOCACIONES DESDE LA TORRE ABADUN (*)
Ah, pero que cárdenos suenan
los hermosos clarines del ocaso
tejiendo con sangre las piedras
ocultando tras los pinos mis abrazos.
La gaviota con su chillido oblicuo
recoge la última nube, húmedo lecho,
y son los postreros vuelos de azor
los que cubren de pentagramas el cielo.
Vertiginoso el nombre de la flor
que nace en el plenilunio tras el rocío,
recién abierto el almendro en su nevar
apenas late la brisa entre los pinos y el mar.
Callemos, amor, mientras cae la lluvia mansa
Callemos admirando las miríadas de arco-iris
que se albergan en los parques interiores
de sus gotas y toma mi mano en silencio.
Las cansadas aguas de los mármoles
yacen apenas dormidas junto a su efigie en esbozo
Yo te bebo viva como azucena o nieve en flor.
como antes te bebí amiga del girasol sin estrella.
Un cielo reblandecido impide vuelos de alondra.
Los ecos sonoros de sus cantos prohibidos
se refugian entre los cabellos que sueñan
ser metálicos arpegios de las arpas usurpadas.
Oh, los palacios o tumbas de cariátides abatidas
Oh, las madrugadas malvas de las cálidas caricias
Oh, las calles prometidas a prometeicas criaturas
Oh, mis venas desgarradas por mi última pasión.
Regresa ya, mujer mía, desde el cardumen de plata
Guarda intacto el secreto amansado del mar
duerme en la noche tras la roca de los faunos
mañana beberemos una orgía más de ocasos.
Foto: Denis Bogomolov. Mindtripworld.
(*) Torre Abadum.- Torre vigía mediterránea sobre la Sierra de Irta, en Peñíscola.
Ah, pero que cárdenos suenan
los hermosos clarines del ocaso
tejiendo con sangre las piedras
ocultando tras los pinos mis abrazos.
La gaviota con su chillido oblicuo
recoge la última nube, húmedo lecho,
y son los postreros vuelos de azor
los que cubren de pentagramas el cielo.
Vertiginoso el nombre de la flor
que nace en el plenilunio tras el rocío,
recién abierto el almendro en su nevar
apenas late la brisa entre los pinos y el mar.
Callemos, amor, mientras cae la lluvia mansa
Callemos admirando las miríadas de arco-iris
que se albergan en los parques interiores
de sus gotas y toma mi mano en silencio.
Las cansadas aguas de los mármoles
yacen apenas dormidas junto a su efigie en esbozo
Yo te bebo viva como azucena o nieve en flor.
como antes te bebí amiga del girasol sin estrella.
Un cielo reblandecido impide vuelos de alondra.
Los ecos sonoros de sus cantos prohibidos
se refugian entre los cabellos que sueñan
ser metálicos arpegios de las arpas usurpadas.
Oh, los palacios o tumbas de cariátides abatidas
Oh, las madrugadas malvas de las cálidas caricias
Oh, las calles prometidas a prometeicas criaturas
Oh, mis venas desgarradas por mi última pasión.
Regresa ya, mujer mía, desde el cardumen de plata
Guarda intacto el secreto amansado del mar
duerme en la noche tras la roca de los faunos
mañana beberemos una orgía más de ocasos.
Foto: Denis Bogomolov. Mindtripworld.
(*) Torre Abadum.- Torre vigía mediterránea sobre la Sierra de Irta, en Peñíscola.
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