Anaa
Poeta asiduo al portal
Con la mirada en la distancia,
y algún que otro suspiro fragoso
subsisto en este silencio impreciso,
de sinfonías fingidas y abandono.
Se estremece el alma en la lucha,
de alcanzar un aliento en tu suspiro
Miro a lo lejos, me aprieta la condena,
de creerme desterrada en tu descuido.
Siento en el rostro el frío del vacío,
desordenando la quietud del equilibrio
y caigo de nuevo al lejano principio,
en que amé cada tramo de tu camino.
Me envuelvo en la sombra de tu sonido,
buscando consuelo en algún vocablo
Más no consigo adherirme a ninguno,
que me despierte del eterno letargo.
Lágrimas empapan los párpados,
de la turbada cornisa de mi mirada
Por este amor tan mío que callo y oculto,
en la brevedad pasiva de tus palabras.