Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
VIVO PORQUE TENGO QUE VIVIR
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Son las siguientes y largas
seis de la mañana
y el reloj, el amigo de todos
fiel como un perro
sigiloso y espontáneo como nadie
franco como nadie
sincero como nadie
atento como nadie
y comedido como nadie
me acompaña
y con la más dulce melodía
deleite de millones
me espanta el sueño aburrido
lleno de aburrimiento
... Me extrae del país,
donde nadie puede hacer pie,
al igual que en los montes
de la soledad
del desamor y la maldad
Me extrae
De los lugares
donde el agua nunca moja,
ni lava las penas al despertar
donde los colores de todas las piedras
parece que hablaran
pero son más grises
en las horas tempranas
en esas horas privadas
de colegios privados
de pechos privados
de sangres privadas
Me sacan
del país del aire, donde cruzan balas de aire
que siempre hieren con heridas de aire
que solo las sufren los que vivimos solos
así como el aire
Balas que trasminan
pero que nunca matan.
Me espanta el sueño,
en el que siempre
veo mi sueño en sueños
solo en sueños,
solo en malditos sueños
Y una mañana de metal que no es mío
me recibe
con su brisa ajena
y con el canto desabrido de las aves
aves ajenas
de una ciudad desabrida.
que ya es ajena
pues sobre mis pies
no existe nadie que reclame
esas pertenencias naturales
de los seres vivos
aquellos que viven
pues los acompaña algo que llaman
creo, oxígeno
Despierto
Con el rugir de motores desabridos
insignificantes
y con la mezcolanza de olores,
de café barato de alto precio
y de nafta barata de alto precio
que se cuela por los huecos
microscópicos
de mis puertas inútilmente abiertas
y ventanas inútilmente claras
desde la selva gris
donde están sepultadas en grandes mausoleos
la tranquilidad y la calma
Sepultadas
de la razón
de esa tranquilidad y esa calma
Donde vemos rostros
que nos sobresaltan el espíritu
a cada hora, a cada segundo
en una guerra constante
contra el reposo y la estabilidad
de las ideas
donde está en estado de guerra,
el movimiento social
llamado
Contra el verde, y el verde auténtico
del progreso del cemento
Progreso casi casi, casi auténtico
donde las plantas buscan con desespero,
entre un polvo casi casi, casi auténtico
un claro del polvo auténtico de la tierra
y entre gotas de agua prodigadas
casi casi, casi auténticamente
unas pocas gotas de agua auténticas
bajo un cielo casi casi, casi auténtico
que caigan por fin
de algún cielo auténtico
recién creado
o creado hace tanto tiempo
que se nos había olvidado
y estaba guardado
de la misma forma de como
guardamos bajo siete llaves
la razón de los besos
nuestros besos
que si eran auténticos
y en los colegios de niños
que tempranamente les enseñaron
a contar y cantar
entre todas estas inautenticidades.
en estos parajes paradisíacos
de polución y polillas
y de zapatos rotos de niños auténticos.
Como también, busca mi espíritu
con la inocencia de ese niño
la autenticidad verde de la vida
Que está cautiva en todas partes.
Y me lleno el vientre de
agentes de una casi auténtica
paz de elementos
para mi cuerpo
a una auténtica guerra de dioses
necesaria
de cuento blando para niños
cuentos necesarios
de tónico necesarios
para infantes necesarios
Y en esta lucha necesaria
de un adiós necesario
no logran nunca armonizar
estos agentes
Y visten así mi cuerpo
con una escafandra que ni siquiera siento
pues los duendes mágicos
unidos y desarmonizados
en una lucha necesariamente entrópica
me asisten siempre,
maravillosa y continuamente.
En éste necesario jardín infantil
dónde los dioses están incógnitos aún
Y prófugos
Por el pecado de amar.
Y me dirijo como un autómata,
a mi labor de dar más tiraje,
a esta selva que traga ilusiones y sueños
y los hipoteca a incómodas cuotas mileniales.
Miro por todos lados
y mi mirada se pierde
Y quiero sentir en todos lados
y mi sentir se pierde
Sonrío para todos lados
y mi sonrisa se pierde
Y éste verso cíclico me acompaña constante,
día tras día,
hora tras hora.
Es la vida;
la que tengo que vivir,
porque tengo que vivirla,
porque tengo que sufrirla
¿Dónde estás?
... ¿Existes Dios mío?
Mientras afuera, los pájaros desabridos
siguen cantando
canciones desabridas.
&&&&&&
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Son las siguientes y largas
seis de la mañana
y el reloj, el amigo de todos
fiel como un perro
sigiloso y espontáneo como nadie
franco como nadie
sincero como nadie
atento como nadie
y comedido como nadie
me acompaña
y con la más dulce melodía
deleite de millones
me espanta el sueño aburrido
lleno de aburrimiento
... Me extrae del país,
donde nadie puede hacer pie,
al igual que en los montes
de la soledad
del desamor y la maldad
Me extrae
De los lugares
donde el agua nunca moja,
ni lava las penas al despertar
donde los colores de todas las piedras
parece que hablaran
pero son más grises
en las horas tempranas
en esas horas privadas
de colegios privados
de pechos privados
de sangres privadas
Me sacan
del país del aire, donde cruzan balas de aire
que siempre hieren con heridas de aire
que solo las sufren los que vivimos solos
así como el aire
Balas que trasminan
pero que nunca matan.
Me espanta el sueño,
en el que siempre
veo mi sueño en sueños
solo en sueños,
solo en malditos sueños
Y una mañana de metal que no es mío
me recibe
con su brisa ajena
y con el canto desabrido de las aves
aves ajenas
de una ciudad desabrida.
que ya es ajena
pues sobre mis pies
no existe nadie que reclame
esas pertenencias naturales
de los seres vivos
aquellos que viven
pues los acompaña algo que llaman
creo, oxígeno
Despierto
Con el rugir de motores desabridos
insignificantes
y con la mezcolanza de olores,
de café barato de alto precio
y de nafta barata de alto precio
que se cuela por los huecos
microscópicos
de mis puertas inútilmente abiertas
y ventanas inútilmente claras
desde la selva gris
donde están sepultadas en grandes mausoleos
la tranquilidad y la calma
Sepultadas
de la razón
de esa tranquilidad y esa calma
Donde vemos rostros
que nos sobresaltan el espíritu
a cada hora, a cada segundo
en una guerra constante
contra el reposo y la estabilidad
de las ideas
donde está en estado de guerra,
el movimiento social
llamado
Contra el verde, y el verde auténtico
del progreso del cemento
Progreso casi casi, casi auténtico
donde las plantas buscan con desespero,
entre un polvo casi casi, casi auténtico
un claro del polvo auténtico de la tierra
y entre gotas de agua prodigadas
casi casi, casi auténticamente
unas pocas gotas de agua auténticas
bajo un cielo casi casi, casi auténtico
que caigan por fin
de algún cielo auténtico
recién creado
o creado hace tanto tiempo
que se nos había olvidado
y estaba guardado
de la misma forma de como
guardamos bajo siete llaves
la razón de los besos
nuestros besos
que si eran auténticos
y en los colegios de niños
que tempranamente les enseñaron
a contar y cantar
entre todas estas inautenticidades.
en estos parajes paradisíacos
de polución y polillas
y de zapatos rotos de niños auténticos.
Como también, busca mi espíritu
con la inocencia de ese niño
la autenticidad verde de la vida
Que está cautiva en todas partes.
Y me lleno el vientre de
agentes de una casi auténtica
paz de elementos
para mi cuerpo
a una auténtica guerra de dioses
necesaria
de cuento blando para niños
cuentos necesarios
de tónico necesarios
para infantes necesarios
Y en esta lucha necesaria
de un adiós necesario
no logran nunca armonizar
estos agentes
Y visten así mi cuerpo
con una escafandra que ni siquiera siento
pues los duendes mágicos
unidos y desarmonizados
en una lucha necesariamente entrópica
me asisten siempre,
maravillosa y continuamente.
En éste necesario jardín infantil
dónde los dioses están incógnitos aún
Y prófugos
Por el pecado de amar.
Y me dirijo como un autómata,
a mi labor de dar más tiraje,
a esta selva que traga ilusiones y sueños
y los hipoteca a incómodas cuotas mileniales.
Miro por todos lados
y mi mirada se pierde
Y quiero sentir en todos lados
y mi sentir se pierde
Sonrío para todos lados
y mi sonrisa se pierde
Y éste verso cíclico me acompaña constante,
día tras día,
hora tras hora.
Es la vida;
la que tengo que vivir,
porque tengo que vivirla,
porque tengo que sufrirla
¿Dónde estás?
... ¿Existes Dios mío?
Mientras afuera, los pájaros desabridos
siguen cantando
canciones desabridas.
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