Pues a mi me parece muy injusto que me hayan adjudicado otro País para el repartir regalos. ¡Ellos son tres! Pero claro, como van de cháchara, a paso de camello y mirando las estrellas, que si será esta, que si será aquella. Yo en cambio, voy a toda velocidad; me hago los países en un tris tras y... ¿Cual ha sido la recompensa? ¡Ay señor cuanta injusticia! Pero esto no lo voy a permitir; además, Leocadia la Rena, hoy se ha roto un cuerno con las prisas y está que trina y el pobre Vladimir, su pareja de toda la eternidad, se ha plantado y me ha dicho, que él así no la aguanta- ni yo tampoco-.
Tendremos que hacerlo solos Vladimir- le dije- ¡seguro que terminaremos antes que ellos, por muy Reyes y muy Magos que sean!.