Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
VOLAR A TUS BRAZOS
Quisiera volar a tus abrazos
y perderme en tus labios,
sentirte conmigo, como siempre te he sentido,
ya no quiero que seas un sueño,
ni como humo desvanecido.
Te quiero mío,
como mi cómplice, como mi amigo, como mi amante
y mi compañero de camino.
Sé que el mundo que descubrí contigo,
con ningún otro lo habría conocido.
Eres tú y sólo tú, el gran hombre de mi destino.
Ya no hay sueños, ni humos desvanecidos,
te quiero mío y sólo mío.
Es el grito del corazón, cuando reconoce el amor,
ya no quiere dejarte partir,
ya no quiere dejar de latir,
eres su alimento del día a día,
eres la miel de vida.
Quisiera volar a tus brazos
y que bebieras de estos labios,
este amor eterno.
Quiero gritar, cuanto te quiero,
quiero volar a tu encuentro
y decirte entre susurros,
eres mi dueño, mi hombre perfecto,
de corazón honesto, de ojos tiernos
y sellar con un beso, este amor que por ti siento
Quisiera volar a tus abrazos
y perderme en tus labios,
sentirte conmigo, como siempre te he sentido,
ya no quiero que seas un sueño,
ni como humo desvanecido.
Te quiero mío,
como mi cómplice, como mi amigo, como mi amante
y mi compañero de camino.
Sé que el mundo que descubrí contigo,
con ningún otro lo habría conocido.
Eres tú y sólo tú, el gran hombre de mi destino.
Ya no hay sueños, ni humos desvanecidos,
te quiero mío y sólo mío.
Es el grito del corazón, cuando reconoce el amor,
ya no quiere dejarte partir,
ya no quiere dejar de latir,
eres su alimento del día a día,
eres la miel de vida.
Quisiera volar a tus brazos
y que bebieras de estos labios,
este amor eterno.
Quiero gritar, cuanto te quiero,
quiero volar a tu encuentro
y decirte entre susurros,
eres mi dueño, mi hombre perfecto,
de corazón honesto, de ojos tiernos
y sellar con un beso, este amor que por ti siento