Se hizo el encuentro
Tú y yo juntos.
Ya empiezo a sentir que me dominas, que me debilitas.
Me entrego a tus brazos
y dejo que hagas de mí lo que quieras.
Sin que me toques ya consigues que me encienda
y permito que nades por mi cuerpo y
recorras las partes más profundas de mi cuerpo
y descubras mi tesoro mejor guardado.
Ver tus pupilas dilatadas.
Tocar tu pecho y sentir los rápidos latidos de tu corazón.
Sentirme rendida a tus besos.
Despegamos. Estamos volando.
Aumenta la temperatura.
Se escuchan nuestras voces expresando placer
y pidiendo que no se acabe.
No queremos dejar de volar.
Energias que fluyen.
Perfumes que abrigan el momento.
No aterricemos todavía.
Aún hay mucho por dar y recibir.
Este vuelo es especial porque es contigo.
Con otro sería sólo un viaje corto
sin magia, sin destellos en el cielo,
sin pasión verdadera.
Con vos es amor.
Amor que se disfruta, que se goza.
Y en el momento justo
donde la descarga hace temblar a las nubes y al sol
ahí bajamos, respitamos hondo
y comprobamos una vez más
que volar sin alas, se puede...