francisco gez
Poeta recién llegado
Volver a casa.
La mañana no empezó del todo bien,
un dolor de cabeza insoportable para un niño,
y aun así lo mandaron a la escuela,
con aquel dolor que no era mas que
una excusa para no tener que ver a la
maestra y recibir sus regaños por no
llevar el material que no compro el día
anterior, que olvido por salir a jugar
con sus primos; jugar es lo de los niños
a mi ver es la única tarea que se les
ebe de dar, enseñarles a disfrutar, a reír,
a imaginar todas esas cosas que de adulto
no podrás imaginar jamás, correr y saltar,
esconderse y asustar a los demás,
comer los dulces que quieran comer
al menos asta los seis de edad, lo pienso así
por que hay personas en las calles,
en las centrales de autobús, en los centros
comerciales y en todas partes que al
parecer nunca pasaron por esto, nunca
fingieron tener tos solo por quedarse en
casa viendo todo el día televisión, cumplieron
con sus trabajos escolares mientras no
sabían en lo que se convertían, mientras
todos los demás inflaban pelotas y quebraban
las ventanas, lamento que tanta gente
no sepa reír que no sepa aplaudir y ni
siquiera pueda voltear hacia atrás para
ver alguna cosa una vez mas como una
mariposa o un árbol con una figura desfigurada,
esa gente que mientras un niño que
insitito con el dolor de cabeza lo regresaron
a su casa chutando una pelota, lamiendo
una paleta y viendo a todos lados,
mirando lo que no miraba estando en
una escuela como prisionero de un cuaderno
que nunca le mostraría esa mañana por
la que camina contento regreso a casa,
viendo ese que por poco se vuelve un mundo
desconocido, mundo que no existe para
aquel que cumplió con su tarea,
ni si quiera se imagina como se le ve la
cara desde aquí afuera, no tuvieron alas
solo tuvieron hojas y aun que de un árbol sean,
fueron convertidas en papel sin color
y sin poder transformarse en un avión.
un dolor de cabeza insoportable para un niño,
y aun así lo mandaron a la escuela,
con aquel dolor que no era mas que
una excusa para no tener que ver a la
maestra y recibir sus regaños por no
llevar el material que no compro el día
anterior, que olvido por salir a jugar
con sus primos; jugar es lo de los niños
a mi ver es la única tarea que se les
ebe de dar, enseñarles a disfrutar, a reír,
a imaginar todas esas cosas que de adulto
no podrás imaginar jamás, correr y saltar,
esconderse y asustar a los demás,
comer los dulces que quieran comer
al menos asta los seis de edad, lo pienso así
por que hay personas en las calles,
en las centrales de autobús, en los centros
comerciales y en todas partes que al
parecer nunca pasaron por esto, nunca
fingieron tener tos solo por quedarse en
casa viendo todo el día televisión, cumplieron
con sus trabajos escolares mientras no
sabían en lo que se convertían, mientras
todos los demás inflaban pelotas y quebraban
las ventanas, lamento que tanta gente
no sepa reír que no sepa aplaudir y ni
siquiera pueda voltear hacia atrás para
ver alguna cosa una vez mas como una
mariposa o un árbol con una figura desfigurada,
esa gente que mientras un niño que
insitito con el dolor de cabeza lo regresaron
a su casa chutando una pelota, lamiendo
una paleta y viendo a todos lados,
mirando lo que no miraba estando en
una escuela como prisionero de un cuaderno
que nunca le mostraría esa mañana por
la que camina contento regreso a casa,
viendo ese que por poco se vuelve un mundo
desconocido, mundo que no existe para
aquel que cumplió con su tarea,
ni si quiera se imagina como se le ve la
cara desde aquí afuera, no tuvieron alas
solo tuvieron hojas y aun que de un árbol sean,
fueron convertidas en papel sin color
y sin poder transformarse en un avión.
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