José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
Volví a vivir la alegría
con tu bello despertar,
el prodigio del milagro
se cumplió una vez, más.
¡Oh, señor! ¡oh, padre eterno!
gracias te doy ¡oh, buen Dios!
me haz regalado el milagro
de levantar mi adorada.
Por ella no daba nada,
la creía más que muerta;
pero, tú abriste la puerta
a la vida de mi amada.
¡Oh, padre bueno y bendito!
como algo muy normal,
con tu poder infinito,
me haz devuelto la moral.
con tu bello despertar,
el prodigio del milagro
se cumplió una vez, más.
¡Oh, señor! ¡oh, padre eterno!
gracias te doy ¡oh, buen Dios!
me haz regalado el milagro
de levantar mi adorada.
Por ella no daba nada,
la creía más que muerta;
pero, tú abriste la puerta
a la vida de mi amada.
¡Oh, padre bueno y bendito!
como algo muy normal,
con tu poder infinito,
me haz devuelto la moral.