No lo dicen mis ojos
apenas si lo dice... mi voz cansada.
Siento que llega el otoño
que llega y martilla como si fuera orfebre de tristeza
moldeando cada palabra, restándole fantasías
igual, que lo que le hace al silencio
la mirada.
Se va gastando... parece una noche herida.
Tiembla la voz en aire de sueños incompletos
asfixiada por momentos, mordida por la distancia
cuando al no verte
mis ojos callan.
apenas si lo dice... mi voz cansada.
Siento que llega el otoño
que llega y martilla como si fuera orfebre de tristeza
moldeando cada palabra, restándole fantasías
igual, que lo que le hace al silencio
la mirada.
Se va gastando... parece una noche herida.
Tiembla la voz en aire de sueños incompletos
asfixiada por momentos, mordida por la distancia
cuando al no verte
mis ojos callan.