Un pensamiento ser trapecista bajo la lona de la abstracción. Recordarla,
sentir tiempos e invitarle al salto de las complicidades.
VUELO BAJO EL TECHO ENLONADO
Aturdido me siento en mi nombre.
¡Dios mío!
Quiero suponer que jadeo mis melancolías
en un trapecio bailado por plumas de amor.
Precipitado en las indulgencias interpretadas
¡Oráculo de Delfos!
Siento el encapotado cielo de la vibración
campanas sin conciencia de mi corazón.
Es hermoso tallarse en las perfecciones
de los rumbos fijos de la abstracción
para ver el gemido oculto en esos velos
de alas que vuelan hacia un sol suspirante.
Estoy elevado bajo el descanso de la lona,
rescato las luces y oigo la respiración, ojos,
una barra hueca para agarrarme al sueño
de la luna barroca y de perlas endiosadas.
¡Déjame soñar! Oráculo, Dios…
Busco la enloquecida presencia de los delfines,
la miel que se mira en la joya de la niebla,
aquel anillo que excedió el fango del oro.
No es tortura, sino amor atrapado,
enjaulado en sus parcelas torturadas,
enloquecido de incendios de mecha
amor de lienzo gimiente y plateado.
Y en este desatino, déjame los destinos
ellas, las pistas y caminos de baños azules
para despertar las melodías diáfanas,
los laberintos del flujo de las fantasías.
No son secretos sino pasión devorada,
viento de rutas que modulan las velas,
virtud de rayos en luz de brillo horizontal.
Mendigar esos instantes y disipar la sal
de los paisajes voraces locos y felinos.
Socavar a la certeza en el placer del exilio
de esa, nuestra razón de verdad desesperada.
Bato mi vuelo bajo el techo enlonado.
Perfecto, único, remirando a la luna
que escribe con temor el destino
y los secretos de este nuevo tiempo.
Como un títere atrapado me devoro,
son ansias empañadas de complicidad.
Saltar juntos. ¿Quieres?
* * * * * * *
luzyabsenta
sentir tiempos e invitarle al salto de las complicidades.
VUELO BAJO EL TECHO ENLONADO
Aturdido me siento en mi nombre.
¡Dios mío!
Quiero suponer que jadeo mis melancolías
en un trapecio bailado por plumas de amor.
Precipitado en las indulgencias interpretadas
¡Oráculo de Delfos!
Siento el encapotado cielo de la vibración
campanas sin conciencia de mi corazón.
Es hermoso tallarse en las perfecciones
de los rumbos fijos de la abstracción
para ver el gemido oculto en esos velos
de alas que vuelan hacia un sol suspirante.
Estoy elevado bajo el descanso de la lona,
rescato las luces y oigo la respiración, ojos,
una barra hueca para agarrarme al sueño
de la luna barroca y de perlas endiosadas.
¡Déjame soñar! Oráculo, Dios…
Busco la enloquecida presencia de los delfines,
la miel que se mira en la joya de la niebla,
aquel anillo que excedió el fango del oro.
No es tortura, sino amor atrapado,
enjaulado en sus parcelas torturadas,
enloquecido de incendios de mecha
amor de lienzo gimiente y plateado.
Y en este desatino, déjame los destinos
ellas, las pistas y caminos de baños azules
para despertar las melodías diáfanas,
los laberintos del flujo de las fantasías.
No son secretos sino pasión devorada,
viento de rutas que modulan las velas,
virtud de rayos en luz de brillo horizontal.
Mendigar esos instantes y disipar la sal
de los paisajes voraces locos y felinos.
Socavar a la certeza en el placer del exilio
de esa, nuestra razón de verdad desesperada.
Bato mi vuelo bajo el techo enlonado.
Perfecto, único, remirando a la luna
que escribe con temor el destino
y los secretos de este nuevo tiempo.
Como un títere atrapado me devoro,
son ansias empañadas de complicidad.
Saltar juntos. ¿Quieres?
* * * * * * *
luzyabsenta
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