Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Si tú no estás, se me mueren de rojo los claveles
que olvidé flotando entre
tus aguas,
jarreando de soledad por
no verte,
luchando de raíz por sacar
la rabia
y trepar la enredadera de todos mis querertes
y florecer siempre junto a tu mirada.
Si tú no estás, los diablos me envuelven de nubes grises
la isla deshabitada de tu almohada,
se me parten de rayos los inolvidados amaneceres,
se me nubla de recuerdo el estallido de tus mañanas.
Y ya, cuando todo se enrarece,
doy vueltas bajo el colchón y me parece escuchar tu llegada.
Pero no estás. Aquí nadie sueña ya con volver a quererte,
aquí nadie sueña ya con
tu piel dorada,
nadie más que yo, con mi ejército de papeles
volando mudo entre palabras,
entre versos, entre sueños. Mi escritura en las paredes,
mi falta de tí y la ausencia de tus plumas para volar mis alas.
que olvidé flotando entre
tus aguas,
jarreando de soledad por
no verte,
luchando de raíz por sacar
la rabia
y trepar la enredadera de todos mis querertes
y florecer siempre junto a tu mirada.
Si tú no estás, los diablos me envuelven de nubes grises
la isla deshabitada de tu almohada,
se me parten de rayos los inolvidados amaneceres,
se me nubla de recuerdo el estallido de tus mañanas.
Y ya, cuando todo se enrarece,
doy vueltas bajo el colchón y me parece escuchar tu llegada.
Pero no estás. Aquí nadie sueña ya con volver a quererte,
aquí nadie sueña ya con
tu piel dorada,
nadie más que yo, con mi ejército de papeles
volando mudo entre palabras,
entre versos, entre sueños. Mi escritura en las paredes,
mi falta de tí y la ausencia de tus plumas para volar mis alas.