Ese aroma tuyo lo percibo ahora
tal vez tus recuerdos que giran
Me traen tu esencia a mi mente
cuánto te quise , cuánto te amé.
Un piano a lo lejos me trae
una dulce melodía a mis oídos
que marca una sonrisa volátil
de aquellas noches llenas a placer.
No existía nada a nuestro alrededor
te acuerdas , no se perdía el tiempo
cada segundo lo disfrazábamos de eterno
mirada tras mirada nos encantábamos .
Sabes no me cansaba mirarte
esos ojos brillaban para mí
y solo para mí , que fortuna tenía
en ellos encontraba sosiego y paz.
Tus labios recorrí siempre sin afán
los aprendí de memoria a conocer
cada beso era extraer tu esencia
que desembocaba en mis labios.
Extraño tus palabras casi susurros
en mis oídos que se afinaban para oírte
sabía que lo dulce de ti , brotaba
de esa alma desnuda que me brindabas.
¡Cuánto te conocí! más que nadie
tus sueños se reclinaban en mi pecho
y yo te brindaba esa confianza
para que desarmaras tus máscaras.
Dos manos entrelazadas dedo a dedo
eran sometidos por esa fuerza creciente
que nos llevaba a vivir cada impulso
con ese desparpajo del enamoramiento.
Era una historia que nacía a borbotones
que corría entre nuestras venas
y que circulaba entre nosotros sin leyes
solo estamos ahí entre dos amores.
Cierro mis recuerdos en estas líneas
y aunque ahora no estés presente
sé que si los lees por la suerte del amor
volverías a escribir un segundo capítulo .
tal vez tus recuerdos que giran
Me traen tu esencia a mi mente
cuánto te quise , cuánto te amé.
Un piano a lo lejos me trae
una dulce melodía a mis oídos
que marca una sonrisa volátil
de aquellas noches llenas a placer.
No existía nada a nuestro alrededor
te acuerdas , no se perdía el tiempo
cada segundo lo disfrazábamos de eterno
mirada tras mirada nos encantábamos .
Sabes no me cansaba mirarte
esos ojos brillaban para mí
y solo para mí , que fortuna tenía
en ellos encontraba sosiego y paz.
Tus labios recorrí siempre sin afán
los aprendí de memoria a conocer
cada beso era extraer tu esencia
que desembocaba en mis labios.
Extraño tus palabras casi susurros
en mis oídos que se afinaban para oírte
sabía que lo dulce de ti , brotaba
de esa alma desnuda que me brindabas.
¡Cuánto te conocí! más que nadie
tus sueños se reclinaban en mi pecho
y yo te brindaba esa confianza
para que desarmaras tus máscaras.
Dos manos entrelazadas dedo a dedo
eran sometidos por esa fuerza creciente
que nos llevaba a vivir cada impulso
con ese desparpajo del enamoramiento.
Era una historia que nacía a borbotones
que corría entre nuestras venas
y que circulaba entre nosotros sin leyes
solo estamos ahí entre dos amores.
Cierro mis recuerdos en estas líneas
y aunque ahora no estés presente
sé que si los lees por la suerte del amor
volverías a escribir un segundo capítulo .