Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Wasmo
Tocando África con las puntas de mis pies
en recuerdos de pescados flotando en un mar.
Y ahora, vuelvo al frió
de mi incompetencia como rey de un parque.
Los contraté,
ahora no me aclamen en su funeral.
Podrían ser mas corteses,
con un ramo y una sonrisa quizás.
Porque todavía quedan esos roces
anfetaminosos de pulgas?
No las prefiero ante la luz,
no las prefiero ni ante mis ojos,
ni suplicándoles como guardianes del edén;
me dan asco,
y llevándola de cruz yo también le pertenezco.
Como hipnotiza el fulgor de un destino,
pareciéramos apreciarlo desde la lejanía
cuando nos vemos envueltos en la pesadumbre de su niebla.
Los creo oír reírse,
entre las gradas de un jurado
en el que no soy su anfitrión,
y sin embargo no paran de señalarme.
Es mi culpa o de mi naturaleza
tener la conciencia de corazón?,
y que no deje avanzar
sin derramar primero parte de su realidad.
Por que nos cuesta tanto el amor
si es mas preciosa que la sagrada aparición.
Fusionémonos en un coro esperanza,
avasallemos los escombros de civilización,
fundemos un pasaje en nuestro honor.
Dejen de escribirme en sus diarios,
dejen los mudos gritos de dolor,
dejen sus caras en la alcoba,
dejen el llanto del ultraje fuera de mi memoria ,
no ven que los siento…
no ven que no puedo luchar contra el criminal….
Dejen de lastimarme,
dejen que el punzante rito del alba
se desvanezca ante la tenue luz sin corazón.
Tocando África con las puntas de mis pies
en recuerdos de pescados flotando en un mar.
Y ahora, vuelvo al frió
de mi incompetencia como rey de un parque.
Los contraté,
ahora no me aclamen en su funeral.
Podrían ser mas corteses,
con un ramo y una sonrisa quizás.
Porque todavía quedan esos roces
anfetaminosos de pulgas?
No las prefiero ante la luz,
no las prefiero ni ante mis ojos,
ni suplicándoles como guardianes del edén;
me dan asco,
y llevándola de cruz yo también le pertenezco.
Como hipnotiza el fulgor de un destino,
pareciéramos apreciarlo desde la lejanía
cuando nos vemos envueltos en la pesadumbre de su niebla.
Los creo oír reírse,
entre las gradas de un jurado
en el que no soy su anfitrión,
y sin embargo no paran de señalarme.
Es mi culpa o de mi naturaleza
tener la conciencia de corazón?,
y que no deje avanzar
sin derramar primero parte de su realidad.
Por que nos cuesta tanto el amor
si es mas preciosa que la sagrada aparición.
Fusionémonos en un coro esperanza,
avasallemos los escombros de civilización,
fundemos un pasaje en nuestro honor.
Dejen de escribirme en sus diarios,
dejen los mudos gritos de dolor,
dejen sus caras en la alcoba,
dejen el llanto del ultraje fuera de mi memoria ,
no ven que los siento…
no ven que no puedo luchar contra el criminal….
Dejen de lastimarme,
dejen que el punzante rito del alba
se desvanezca ante la tenue luz sin corazón.