Eleanis
Poeta recién llegado
Se paralizó el demonio q dormía en el verso,
Y sus alas profundas estremeció el espacio de una realidad carente de respuestas.
A un milímetro da la punzante mirada de la nota que posa detrás del violín, la escultura inmóvil que adorna su prosa, corre desnuda por el acantilado de un susurro.
En el próximo semáforo una izquierda,
y la luz que dormía en adoquín de sus manos, enamoró el silencio.
Y sus alas profundas estremeció el espacio de una realidad carente de respuestas.
A un milímetro da la punzante mirada de la nota que posa detrás del violín, la escultura inmóvil que adorna su prosa, corre desnuda por el acantilado de un susurro.
En el próximo semáforo una izquierda,
y la luz que dormía en adoquín de sus manos, enamoró el silencio.