Es lo que hay
Poeta recién llegado
Exhausto y seco, alimento de los cuervos,
dentro del laberinto de corazones huecos
me arrastro inercial en las vías oxidadas
donde descarrilan la lucha y la osadía.
Miradas de ojos escrutadores y temerosos
sesgan ciegos con desdeñosos sollozos
las páginas mohosas de un libro de hiedra
escrito con violentos y sucios poemas.
No hay misericordia atado a la resignación,
persiguiendo fantasmas en cada rincón
donde las ortigas celosas aúllan
desnudándome de paciencia en la tormenta.
Se cierran las puertas del jardín prohibido
de las flores abonadas de mi imaginación:
Violetas prímulas, sabinas de lino,
rosas de collar, nenúfares de coral
y una espiga bermellón y dorada
han sido los clavos de mi última morada.
Boca tenaz de filo quebrado y duro,
lengua partida de sudor eso es mi ser.
No te acerques, no me toques, no sientas,
no bebas con devoción mis lágrimas agrias
pues el abismo es la frontera de mi hogar
y en él sin aliento te encadenaras.
Allí mis versos serán tu luz oscura;
mi carne la letra que te describa.
Sólo palabras que el murmullo del calor
de la ausencia las convertirán en bruma.
Dentro del laberinto ya soy silencio
pero viviré siempre en los recuerdos.
La vida es un laberinto de pasiones
que nos hace muchas veces
perdernos en nuestro camino.
Existen pasillos sin salida,
pero al final, esa perseverancia
por salir
nos da la esperanza de sentirnos vivos
.
que nos hace muchas veces
perdernos en nuestro camino.
Existen pasillos sin salida,
pero al final, esa perseverancia
por salir
nos da la esperanza de sentirnos vivos
.
Es lo que hay.
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