coral
Una dama muy querida en esta casa.
Soledad admitida
¡Hola soledad una vez más
te abrí mi puerta, no te vi llegar
y pensé que en mi razón
estabas muerta!
te abrí mi puerta, no te vi llegar
y pensé que en mi razón
estabas muerta!
Hoy siento que invades de nuevo
el polvo de mis caminos
y no te quiero conmigo,
ni luchar más, quiero contigo.
el polvo de mis caminos
y no te quiero conmigo,
ni luchar más, quiero contigo.
Hoy te quiero suplicar
que no busques mi alma,
que está solitaria, dolida...
¡Cansada de tanto buscar mis sueños,
en la esperanza perdida!
que no busques mi alma,
que está solitaria, dolida...
¡Cansada de tanto buscar mis sueños,
en la esperanza perdida!
Mis sueños no son tesoros,
ni riquezas, ni epifanías,
mis sueños son de armonías
tan suaves como una brisa.
ni riquezas, ni epifanías,
mis sueños son de armonías
tan suaves como una brisa.
Que el amor... se separe de las pasiones
y no dañen nuestra dicha,
ni se meta a nuestra casa
el hambre por la decidía,
ni se llenen las cazuelas
de las tristes injusticias.
y no dañen nuestra dicha,
ni se meta a nuestra casa
el hambre por la decidía,
ni se llenen las cazuelas
de las tristes injusticias.
¡Hoy soledad me acompañas!
a recorrer solitaria
las inmensas avenidas.
¡Nadie me quiere escuchar
que está muriendo la vida!
¡y que casada estoy ya
de está soledad admitida!
a recorrer solitaria
las inmensas avenidas.
¡Nadie me quiere escuchar
que está muriendo la vida!
¡y que casada estoy ya
de está soledad admitida!
Grito mi dolor a solas
porque se canso mi voz
de tanto decirle al mudo
lo que guarda mi corazón.
porque se canso mi voz
de tanto decirle al mudo
lo que guarda mi corazón.
No sé si mi voz es muda
o de sabor agridulce,
pero no encuentra la forma
de que sientan mis suspiros
y corre de nuevo el llanto
en el surco de mis mejillas.
o de sabor agridulce,
pero no encuentra la forma
de que sientan mis suspiros
y corre de nuevo el llanto
en el surco de mis mejillas.
¡Quiero gritar y gritar
aunque digan... que estoy loca!
que cansada estoy de mi soledad
y yo boga que boga,
lanzando mis atarrayas
pescando sola en las olas.
aunque digan... que estoy loca!
que cansada estoy de mi soledad
y yo boga que boga,
lanzando mis atarrayas
pescando sola en las olas.
Prudencia Arenas.
Coral
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