coral
Una dama muy querida en esta casa.
Me largo de este puerto
¡Suelto mis amarras y me largo!
con mi barca, hacia otro puerto.
Anclada estuve mucho tiempo
y ya me ha inundado el desespero.
y ya me ha inundado el desespero.
Mirando que lancé mis atarrayas
tratando de pescar dos mil luceros,
tratando de pescar dos mil luceros,
con solitarios pescadores, enseñándolos,
a tener fé en cada día,¡ que es sagrado!
a tener fé en cada día,¡ que es sagrado!
¡Dura es la pesca, si me alejo de mi puerto!
pero tengo que explorar si voy más lejos,
pero tengo que explorar si voy más lejos,
tal vez mis anhelos se estancaron
al no buscar más allá de nuestros sueños.
al no buscar más allá de nuestros sueños.
Tal vez si miro la profundidad en otros mares,
encuentre en sus orillas la hábida esperanza,
encuentre en sus orillas la hábida esperanza,
de pescar con mi atarraya envejecida,
un tesoro para saborear mi vida,
antes de mi aletargada despedida.
un tesoro para saborear mi vida,
antes de mi aletargada despedida.
Desataré mis manos que se encuentran
amarradas, sin dejarme remar
amarradas, sin dejarme remar
hacia esos sueños y pescar en el mar
las caracolas; tal vez vengan
con el baile de las olas, trayendo
entre sus manos algún lucero.
las caracolas; tal vez vengan
con el baile de las olas, trayendo
entre sus manos algún lucero.
Prudencia Arenas
Coral
Coral
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