Josimar Moran
Poeta fiel al portal
Y amé. . . Y aquel día quizás fui el más vil
y despreciable de todos los mortales,
y fueron tantos y tan grandes los males
que tan sólo se curan con el morir.
Y amé. . . Tan puro y sincero el amor era;
pero me llenó de fango y soledad.
Y amé y traicioné y hubo felicidad. . .
¡Ah triste alegría de saberte mía!
Y amé aún sabiendo que al amar pecaba
¿Y cómo no amarla? Si es toda mi vida.
¿Y cómo no amarla? Si ella ya me amaba.
Y amé y quizá al amar moría por dentro
y su amor cual fruta prohibida
ella me entregó. Y amé y no me arrepiento.
(Marzo 08, 1996)
y despreciable de todos los mortales,
y fueron tantos y tan grandes los males
que tan sólo se curan con el morir.
Y amé. . . Tan puro y sincero el amor era;
pero me llenó de fango y soledad.
Y amé y traicioné y hubo felicidad. . .
¡Ah triste alegría de saberte mía!
Y amé aún sabiendo que al amar pecaba
¿Y cómo no amarla? Si es toda mi vida.
¿Y cómo no amarla? Si ella ya me amaba.
Y amé y quizá al amar moría por dentro
y su amor cual fruta prohibida
ella me entregó. Y amé y no me arrepiento.
(Marzo 08, 1996)