MARCO ANTONIO GASCON TENA
Poeta recién llegado
La razón e inteligencia sobran
En el destino infinito y en la suerte,
Estas son paradojas que en la mente bailan
Al son de un ritmo insondeable.
Solo Dios sabe designios y momentos
Tiempos y momentos que se entrelazan como si no existieran,
Y existen solo cuando dos cuerpos se unen en pecaminosa aventura.
Soledad compartida en sentimientos, sensaciones, olores, movimientos y miradas
Con el fuego intruso que funde ilusiones
Con realidades que al instante se sienten como sueños inconclusos.
Se abren el cielo y el infierno
Se cierran pasado y presente
Y el futuro aunque incierto despierta esperanzas que laten al ritmo de dos.
Y el inmenso miedo se reduce a nada
Cuando la voluntad se levanta tomado de la mano de un sentimiento llamado amor.
Y si el amor desfallece, y la voluntad recae y la pasión muere
Aun queda la ceniza del fuego abrasador el cual
Con un soplo y un suave aliento del recuerdo del primer beso
Hará resucitar y renacer hasta el más enterrado y olvidado amor.
En el destino infinito y en la suerte,
Estas son paradojas que en la mente bailan
Al son de un ritmo insondeable.
Solo Dios sabe designios y momentos
Tiempos y momentos que se entrelazan como si no existieran,
Y existen solo cuando dos cuerpos se unen en pecaminosa aventura.
Soledad compartida en sentimientos, sensaciones, olores, movimientos y miradas
Con el fuego intruso que funde ilusiones
Con realidades que al instante se sienten como sueños inconclusos.
Se abren el cielo y el infierno
Se cierran pasado y presente
Y el futuro aunque incierto despierta esperanzas que laten al ritmo de dos.
Y el inmenso miedo se reduce a nada
Cuando la voluntad se levanta tomado de la mano de un sentimiento llamado amor.
Y si el amor desfallece, y la voluntad recae y la pasión muere
Aun queda la ceniza del fuego abrasador el cual
Con un soplo y un suave aliento del recuerdo del primer beso
Hará resucitar y renacer hasta el más enterrado y olvidado amor.