MARIO CUADROS
Intento de poeta
Y abrimos los ojos,
incrédulos de lo que nos pasa,
bajo la suerte de miseria o riqueza.
Y de nuestros paradigmas
aprendemos e imitamos,
caminando y hablando según nuestra destreza.
Y crecemos con defectos, con fallas,
con rigor o con ventura,
amando la figura, la belleza.
Y nos decepcionamos
con el peso de la sociedad
abandonándonos a un rutina que te sujeta.
Y melancólicos nos cansamos
perplejos de los años que nos han oxidados:
no se corre, no se ama pero sí se reza.
Y cerramos los ojos,
crédulos de lo que nos pasa,
bajo otra suerte de miseria o riqueza.
incrédulos de lo que nos pasa,
bajo la suerte de miseria o riqueza.
Y de nuestros paradigmas
aprendemos e imitamos,
caminando y hablando según nuestra destreza.
Y crecemos con defectos, con fallas,
con rigor o con ventura,
amando la figura, la belleza.
Y nos decepcionamos
con el peso de la sociedad
abandonándonos a un rutina que te sujeta.
Y melancólicos nos cansamos
perplejos de los años que nos han oxidados:
no se corre, no se ama pero sí se reza.
Y cerramos los ojos,
crédulos de lo que nos pasa,
bajo otra suerte de miseria o riqueza.
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