Leonardo Velecela
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quisiera ser el amor que tanto quieres,
ser el dueño, y protector de tu tesoro,
habitar siempre entre tus sueños marcados,
y en tu alma sumergirme cuando muera.
Quisiera ser, tu sol candente de emociones,
esa luz que ilumine tus senderos.
Ser la vida que buscaste furibunda,
y el amor, que de Dios viene para ti.
Quisiera entre la lluvia refrescar tu anhelo
con el viento alegrar tu oscuridad,
cantar callado en tus oídos verdades,
y mentirle a tus lágrimas cuando vengan.
Quisiera tanto, quisiera todo,
hasta morir en la espada del pasado,
caer postrado frente a tu sangre,
y beber de tu olvido mientras viva.
Yo quisiera el blanco, pero acepto el negro, callado.
Acepto el olvido, cantado fuerte,
en la encrucijada del patrimonio silencioso,
acepto que me ames, y que no me ames.
Y de tu mano camino al altar.
Leonardo V.
ser el dueño, y protector de tu tesoro,
habitar siempre entre tus sueños marcados,
y en tu alma sumergirme cuando muera.
Quisiera ser, tu sol candente de emociones,
esa luz que ilumine tus senderos.
Ser la vida que buscaste furibunda,
y el amor, que de Dios viene para ti.
Quisiera entre la lluvia refrescar tu anhelo
con el viento alegrar tu oscuridad,
cantar callado en tus oídos verdades,
y mentirle a tus lágrimas cuando vengan.
Quisiera tanto, quisiera todo,
hasta morir en la espada del pasado,
caer postrado frente a tu sangre,
y beber de tu olvido mientras viva.
Yo quisiera el blanco, pero acepto el negro, callado.
Acepto el olvido, cantado fuerte,
en la encrucijada del patrimonio silencioso,
acepto que me ames, y que no me ames.
Y de tu mano camino al altar.
Leonardo V.
Sabes que es para ti.
[MUSICA]http://www.geocities.com/hollywood/hills/4713/Leaves_on_the_Seine.mid[/MUSICA]