poetakabik
Poeta veterano en el portal
Un desencuentro, amor inesperado,
pasó como una noche de locura;
mas déjame decir que aún perdura
tu aroma en mi almohada, en él grabado.
Y fuimos carne, vértigo encarnado;
el momento nos dio clara ventura,
y su fuego nos vino en luz más pura,
llenando nuestros cuerpos de sagrado.
Tu calor me dejó tan entregado,
te aproximaste tanto a mi locura
que hasta sentí tu aliento perfumado.
Dulce, fugaz, tan leve y delicado
fue estar en esa huella de aventura,
sintiéndome en la cima de lo amado.
pasó como una noche de locura;
mas déjame decir que aún perdura
tu aroma en mi almohada, en él grabado.
Y fuimos carne, vértigo encarnado;
el momento nos dio clara ventura,
y su fuego nos vino en luz más pura,
llenando nuestros cuerpos de sagrado.
Tu calor me dejó tan entregado,
te aproximaste tanto a mi locura
que hasta sentí tu aliento perfumado.
Dulce, fugaz, tan leve y delicado
fue estar en esa huella de aventura,
sintiéndome en la cima de lo amado.