PATY ALPUCHE
Poeta veterano y reconocido en el portal.
Y la noche estallaba en porvenires
mas un solo pensamiento me obsesionaba
cuanto tus labios me provocaban
e intentaba seguir tu platica,
solo acertaba a preguntarme,
¿ Cuando podré besarlo ?
¿Cuando sus ojos podré tocar no tan solo con la mirada?
¿Cuando será el momento
que sus manos entrelacen las mías?
y en silencio te contemplaba,
y mis brazos pedían refugio en tu cuerpo,
Finalmente no pude más:
cuando tus labios callaron
es porque tu boca aprisione
en un arrebato de deseo insospechado,
bebí el aire de tus palabras,
y acaricie tan profundamente tu cara
que de antemano conocía,
te dije al oído,
quiero que esta noche me digas ¡ Eres mía !
y quiero ser tu dama, la mujer de tus fantasías,
tu bienamada, la que poseas hasta el ultimo suspiro,
hasta la ultima morada,
Quiero ser la única, la mas deseada
la que en tus manos doblegues,
la que te cabalgue anhelante,
tu sexo posea
en derroche de maestría,
y me desnudes de mujer
y me renazcas de amante
con gemidos guturales,
y con mis uñas clavadas en tu espalda
envueltos en la vorágine de la pasión,
toquemos el firmamento
la Pléyada de este amor;
Y te entregue mi sexo,
la constelación de mi vértice húmedo
será el refugio de tu simiente,
seremos solo uno,
y nacerá en tu vientre
la pantera ardiente que en mi reposa,
en el edén prometido,
en la canción de la nebulosa
de nuestros cuerpos entonados;
en esa noche dichosa
bordada de filigranas;
Sentiremos el regocijo
de la entrega sin censura,
cuando finalmente el clímax nos acometa,
y desmadejados nuestros cuerpos
envueltos en paz y abrazados,
elevare una plegaria
al destino, a la vida
porque te deje ser mi compañero
el ungido de mis deseos
seas mi hombre y mi amante
el que vele mis sueños
y me de su apellido
mas un solo pensamiento me obsesionaba
cuanto tus labios me provocaban
e intentaba seguir tu platica,
solo acertaba a preguntarme,
¿ Cuando podré besarlo ?
¿Cuando sus ojos podré tocar no tan solo con la mirada?
¿Cuando será el momento
que sus manos entrelacen las mías?
y en silencio te contemplaba,
y mis brazos pedían refugio en tu cuerpo,
Finalmente no pude más:
cuando tus labios callaron
es porque tu boca aprisione
en un arrebato de deseo insospechado,
bebí el aire de tus palabras,
y acaricie tan profundamente tu cara
que de antemano conocía,
te dije al oído,
quiero que esta noche me digas ¡ Eres mía !
y quiero ser tu dama, la mujer de tus fantasías,
tu bienamada, la que poseas hasta el ultimo suspiro,
hasta la ultima morada,
Quiero ser la única, la mas deseada
la que en tus manos doblegues,
la que te cabalgue anhelante,
tu sexo posea
en derroche de maestría,
y me desnudes de mujer
y me renazcas de amante
con gemidos guturales,
y con mis uñas clavadas en tu espalda
envueltos en la vorágine de la pasión,
toquemos el firmamento
la Pléyada de este amor;
Y te entregue mi sexo,
la constelación de mi vértice húmedo
será el refugio de tu simiente,
seremos solo uno,
y nacerá en tu vientre
la pantera ardiente que en mi reposa,
en el edén prometido,
en la canción de la nebulosa
de nuestros cuerpos entonados;
en esa noche dichosa
bordada de filigranas;
Sentiremos el regocijo
de la entrega sin censura,
cuando finalmente el clímax nos acometa,
y desmadejados nuestros cuerpos
envueltos en paz y abrazados,
elevare una plegaria
al destino, a la vida
porque te deje ser mi compañero
el ungido de mis deseos
seas mi hombre y mi amante
el que vele mis sueños
y me de su apellido