…Y de esos veleros de las noches en vela…
y de las guitarras cristianas,
y las percusiones más profundas de los montes…
y de raíces y mantos por nuestro corazón, en las noches…
y de esos caballos que galopan por las ilusiones,
y de nuestro autobús bajo esas lluvias de recuerdos,
y de buhardillas que se elevan sobre esos oleajes del sueño….
y de ese Sol de amigos que recorre los campos,
corazón en un puñado De Sol…
y de esa tinta negra, que chisporrotea, por los cauces de su barrio,
y las acogedoras calles que flotan,
y esos pajarillos que despliegan sus manos;
las barquitas datileras y las brillantes bahías,
bajo las constelaciones rojas de la Navidad…
y los perros que escarban,
y los perros nadadores;
los perros que se amontonan para dar calor,
y los perros que rezan por sus orejas.