Arnaldo
Poeta recién llegado
Y me dices que no se de amores
Tu, que no sabes lo precioso que es mirarte,
idiotizado con la fantasía de querer besarte imagíname.
Se que ignoras cuando me encuentro en tus ojos,
perdido y sin poder hablarte atiéndeme.
Y me dices que no se de amores
Tu que nunca entiendes lo que siento al acercarme,
ulular de sirenas anunciando temblores entiéndeme.
No me has visto en esas noches cuando estoy solo,
observando a las estrellas y buscando tu rostro mírame.
Desconoces que para dormir no puedo contar ovejas,
solo eres tu, saltando a la libertad y rompiendo las rejas encuéntrame.
Y me dices que no se de amores
Tu, mujer, que no escuchas las veces que susurro tu gracia,
despacio y en silencio, guardando tu nombre para que no escape escúchame
Se que aun no has sentido el verdadero calor del fuego,
porque nunca te has quemado con las llamas de mis besos acércate.
Y me dices que no se de amores
No puedes siquiera, oler la fragancia de la última rosa,
porque no encuentras significado a la que te di por vez primera suéñame.
Tu, que no sabes lo encarcelado que me siento,
amarrado ingratamente, viéndote tan cerca y tan lejos,
pidiendo a gritos que rompas mis cadenas con un dulce beso libérame.
Me acuesto y te sueño.
Me levanto y te extraño.
Que no imagino mis días, si en el mañana no te tengo.
Y me dices que no se de amores
Tu, mujer no sabes nada.
Tu, que no sabes lo precioso que es mirarte,
idiotizado con la fantasía de querer besarte imagíname.
Se que ignoras cuando me encuentro en tus ojos,
perdido y sin poder hablarte atiéndeme.
Y me dices que no se de amores
Tu que nunca entiendes lo que siento al acercarme,
ulular de sirenas anunciando temblores entiéndeme.
No me has visto en esas noches cuando estoy solo,
observando a las estrellas y buscando tu rostro mírame.
Desconoces que para dormir no puedo contar ovejas,
solo eres tu, saltando a la libertad y rompiendo las rejas encuéntrame.
Y me dices que no se de amores
Tu, mujer, que no escuchas las veces que susurro tu gracia,
despacio y en silencio, guardando tu nombre para que no escape escúchame
Se que aun no has sentido el verdadero calor del fuego,
porque nunca te has quemado con las llamas de mis besos acércate.
Y me dices que no se de amores
No puedes siquiera, oler la fragancia de la última rosa,
porque no encuentras significado a la que te di por vez primera suéñame.
Tu, que no sabes lo encarcelado que me siento,
amarrado ingratamente, viéndote tan cerca y tan lejos,
pidiendo a gritos que rompas mis cadenas con un dulce beso libérame.
Me acuesto y te sueño.
Me levanto y te extraño.
Que no imagino mis días, si en el mañana no te tengo.
Y me dices que no se de amores
Tu, mujer no sabes nada.