Padre, dijo un muchacho.
¿Te vienes a confesar?
A quién besar para amar,
si besar es un pecado.
Anoche besé a una chica,
de ella estoy enamorado.
Hijo mío, no es pecado,
besar por amor en la vida.
Pecado sería ocultarnos,
esconder nuestro amor,
que nos llena de ardor,
y nos hace humanos.
Gritando a los cuatro vientos,
por todo el mundo voy yo,
pues tu mirada me calcinó,
me enamoraron tus movimientos.
Viento de este planeta,
llévanos hasta alta mar,
donde no nos puedan encontrar,
allí, en una islita secreta.
Aquel será nuestro mundo,
y un mundo formaremos.
familia feliz seremos,
y no perderemos el rumbo.
Nuestra casa será la tierra,
nuestro techo será el cielo,
las nubes, nuestro lecho,
y el mar, nuestra pecera.
Así veo nuestra vida,
como ves, sueño despierto,
y mejor sería estar muerto,
que vivir sin tus caricias.
¿Te vienes a confesar?
A quién besar para amar,
si besar es un pecado.
Anoche besé a una chica,
de ella estoy enamorado.
Hijo mío, no es pecado,
besar por amor en la vida.
Pecado sería ocultarnos,
esconder nuestro amor,
que nos llena de ardor,
y nos hace humanos.
Gritando a los cuatro vientos,
por todo el mundo voy yo,
pues tu mirada me calcinó,
me enamoraron tus movimientos.
Viento de este planeta,
llévanos hasta alta mar,
donde no nos puedan encontrar,
allí, en una islita secreta.
Aquel será nuestro mundo,
y un mundo formaremos.
familia feliz seremos,
y no perderemos el rumbo.
Nuestra casa será la tierra,
nuestro techo será el cielo,
las nubes, nuestro lecho,
y el mar, nuestra pecera.
Así veo nuestra vida,
como ves, sueño despierto,
y mejor sería estar muerto,
que vivir sin tus caricias.