Rup
Poeta fiel al portal
A veces te imagino con muchos timbres
postales pegados en la cara
Te imagino en la canasta del cartero,
y en mi buzón sin tus cartas
Y me imagino, me imagino muy de
temprano tratando de sacar cada
una de tus extremidades sin que se
rasguñen ni un poco, nada.
Me imagino sentada, con una
sonrisa roja, tratando de armarte
con mucho cuidado. Probándome
tu boca y tus ojos
E imagino lo primero que haríamos.
Me imagino lo demás.
Comiéndo y bebiéndo. Y es que somos
unas personas tan hambrientas.
Corriéndo y brincándonos en todo el
cuerpo. Mordiéndo. Hablándo con los
dedos. Nuestro lenguaje dáctilar
Imagino la estación del año y la
música. La música haciéndonos
ciudades e historias imposibles en
las orejas y por todo el cuello.
Nuestros tennis debajo de la cama,
los cigarillos bajo la almohada,
y nuestros dientes entre las sábanas
Imagino eso de tú y de mi,
de nosotros, de "nosotros salvajemente"
de nuestros estados raquíticos y la
belleza efímera que nos invade
Imagino para no caer desde los abismos,
desde esta soledad que nos vive, desde
esta distancia eterna que es lo único real
desde aquí. Te imagino. Y vuelvo.
Y volvemos.
----
---
postales pegados en la cara
Te imagino en la canasta del cartero,
y en mi buzón sin tus cartas
Y me imagino, me imagino muy de
temprano tratando de sacar cada
una de tus extremidades sin que se
rasguñen ni un poco, nada.
Me imagino sentada, con una
sonrisa roja, tratando de armarte
con mucho cuidado. Probándome
tu boca y tus ojos
E imagino lo primero que haríamos.
Me imagino lo demás.
Comiéndo y bebiéndo. Y es que somos
unas personas tan hambrientas.
Corriéndo y brincándonos en todo el
cuerpo. Mordiéndo. Hablándo con los
dedos. Nuestro lenguaje dáctilar
Imagino la estación del año y la
música. La música haciéndonos
ciudades e historias imposibles en
las orejas y por todo el cuello.
Nuestros tennis debajo de la cama,
los cigarillos bajo la almohada,
y nuestros dientes entre las sábanas
Imagino eso de tú y de mi,
de nosotros, de "nosotros salvajemente"
de nuestros estados raquíticos y la
belleza efímera que nos invade
Imagino para no caer desde los abismos,
desde esta soledad que nos vive, desde
esta distancia eterna que es lo único real
desde aquí. Te imagino. Y vuelvo.
Y volvemos.
----
---
::