De las pocas evidencias que me das
Alcancé a comprender
que busco ordenar el desorden
en cambio vos, desordenar el orden
Y aunque no esté segura de lo que busco
tengo miedo de perderte:
deduzco que te quiero
¡Ay divino!
Me hacés pensar en un presente incierto
te tengo y no te tengo
quiero tenerte y quiero no quererte
Los juegos de palabras
no descifrarán lo que en verdad siento
además,
¿quiero saberlo?
¿querés saberlo?
Quizás te dije la verdad y fue así,
no te idealicé,
sí a nosotros
Quizás es cierto, no te exijo,
me exijo...
Exijo que la incertidumbre no me apodere
Que la falta de certezas no me colme
Aún así, no quiero estallar
Pero, si no se termina todo de repente
¿cómo va a terminar?
Más lento es más doloroso
Y ahora espero
Aunque sé que no es el tiempo quien decide
sino yo inmersa en el tiempo
La espera nunca es dulce
porque es deseo, es sed
¿quién no espera?
¡Basta de peros!
¡Y yo anoche pensando un poema con tu nombre!
quería intensidad
Sólo me queda amoldarme,
sólo porque me cautivas
Insisto: pero
¿y si muero de amor en el intento?