E.M Romeo
Poeta recién llegado
Atracado por el frío asfalto
no me doy cuenta que me ves,
no sé si sea lastima, mera curiosidad,
solo sé que ahí te encuentras
y levantas mis manos al cielo.
Encarcelado por el destino
no escucho lo que dices
con tanta angustia,
y yo ni tu nombre puedo pronunciar,...
no sé si me levante
o si solo duerma lentamente,
solo sé que es hora de la verdad.
Y todo se hace tan sombrío,...
y solo veo tu rostro tan inmenso,...
no sé cual es el motivo
de esas perlas que brotan de tus ojos,
y mis fuerzas se acaban tan rápidamente,...
y aun antes de cambiar de mundo,...
aun cuando estoy en mis últimos momentos,
solo se me ocurre decirte que seas feliz.
Y aun cuando siento tan pesadas
tus calidas lagrimas,
no te digo cuanto he cayado
que te amo como nadie,
y al redoble de las campanas
mi nombre dictan y yo te espero
en el mundo eterno.
no me doy cuenta que me ves,
no sé si sea lastima, mera curiosidad,
solo sé que ahí te encuentras
y levantas mis manos al cielo.
Encarcelado por el destino
no escucho lo que dices
con tanta angustia,
y yo ni tu nombre puedo pronunciar,...
no sé si me levante
o si solo duerma lentamente,
solo sé que es hora de la verdad.
Y todo se hace tan sombrío,...
y solo veo tu rostro tan inmenso,...
no sé cual es el motivo
de esas perlas que brotan de tus ojos,
y mis fuerzas se acaban tan rápidamente,...
y aun antes de cambiar de mundo,...
aun cuando estoy en mis últimos momentos,
solo se me ocurre decirte que seas feliz.
Y aun cuando siento tan pesadas
tus calidas lagrimas,
no te digo cuanto he cayado
que te amo como nadie,
y al redoble de las campanas
mi nombre dictan y yo te espero
en el mundo eterno.