Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y tal vez
no vuelva jamás a escribirte poema mío.
Mis manos dejan el lápiz castellano
a la merced del llanto.
Que escriba mi poema otra Afrodita,
sí,
que continúe ella
en esta cercana manera de sentir.
Poema mío te dejo
para el pensamiento del cual jamás,
mi dolor es tan hondo
como ilusiones tristes de amor rotas.
La partida duele.
Y tal vez
no siga escribiendo mi hallar,
pues mi callar,
se posó en mi boca sumergida
del silencio amargo
de mi voz.
no vuelva jamás a escribirte poema mío.
Mis manos dejan el lápiz castellano
a la merced del llanto.
Que escriba mi poema otra Afrodita,
sí,
que continúe ella
en esta cercana manera de sentir.
Poema mío te dejo
para el pensamiento del cual jamás,
mi dolor es tan hondo
como ilusiones tristes de amor rotas.
La partida duele.
Y tal vez
no siga escribiendo mi hallar,
pues mi callar,
se posó en mi boca sumergida
del silencio amargo
de mi voz.
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