Covuska Vuelvenegras
Poeta recién llegado
Has cerrado la puerta
que vestía cada noche de fiesta
la humilde morada
que habita en mi alma.
Has dolido mi cuerpo esta noche.
Como tantas y tantas.
Y la Luna me mira..
pensando..
tranquila..
si ha de ser ya será..
que no angustie esta pena bravía,
ni empañe la pluma que llevas vestida
de colores, de sueños de espuma..
que no manchen las brumas de sangre,
la pena encarnada
que ahora mismo..mina..
mina los sentidos..por que estas ausente..
mina hasta la muerte..
porque no te tengo.
Te despides sin aviso previo..
sin decir adiós,
sin decir te quiero.
Y te vas..
como ya me sacaste otras veces..
casi de los pelos..cerrando la puerta
con un golpe seco..
Y le lloro las penas al viento.
Y no canto ..porque ahora ..no puedo..
que no tengo voz..
Te llevaste las notas contigo,
mis cinco sentidos..
mi magia..mi son..
Y te vas..
Y me dejas colgando las letras de amor,
que salían de colores de fuego
todas se reían ..porque te tenía
aunque fuese lejos...
Y te vas...
sin dejarme siquiera un correo..
cortando el cordón de nuestro deseo,
No quieres saberme.
No quieres pensarme.
No quieres quererme,
siquiera mirarme.
Ni saber de mí.
Te da igual...
te da igual lo que siento por ti.
Te da igual si esta noche no duermo..
si mañana trabajo ..y así no me centro..
me malpiensas y cierras la puerta
y a poco que tengo un sitio para ti,
cambias cerradura y mudas de avenida.
Mientras tanto espero tus venidas..
y se van sumando idas y más idas..
y en el adosado donde tu vivías
en mi corazón...
se te van secando las macetas,
les falta tu amor..
y me pudren todo lo que tocan,
las venas, el pancreas,
todas las entrañas...
Se acumula en mi sangre el dolor..
Pero mañana.. será otro día..
y sigue la vida
contigo o sin ti.
Y aunque a mi me destroce tu ausencia,
no se parará el sol a esperar que regreses,
ni la Luna siquiera me bese
por que tu no estés.
Descartada la muerte, solo resta vivir.
Y desearte... que seas muy feliz,
porque yo...te quiero,
aunque a mi me duela..
si no es junto a mi.
que vestía cada noche de fiesta
la humilde morada
que habita en mi alma.
Has dolido mi cuerpo esta noche.
Como tantas y tantas.
Y la Luna me mira..
pensando..
tranquila..
si ha de ser ya será..
que no angustie esta pena bravía,
ni empañe la pluma que llevas vestida
de colores, de sueños de espuma..
que no manchen las brumas de sangre,
la pena encarnada
que ahora mismo..mina..
mina los sentidos..por que estas ausente..
mina hasta la muerte..
porque no te tengo.
Te despides sin aviso previo..
sin decir adiós,
sin decir te quiero.
Y te vas..
como ya me sacaste otras veces..
casi de los pelos..cerrando la puerta
con un golpe seco..
Y le lloro las penas al viento.
Y no canto ..porque ahora ..no puedo..
que no tengo voz..
Te llevaste las notas contigo,
mis cinco sentidos..
mi magia..mi son..
Y te vas..
Y me dejas colgando las letras de amor,
que salían de colores de fuego
todas se reían ..porque te tenía
aunque fuese lejos...
Y te vas...
sin dejarme siquiera un correo..
cortando el cordón de nuestro deseo,
No quieres saberme.
No quieres pensarme.
No quieres quererme,
siquiera mirarme.
Ni saber de mí.
Te da igual...
te da igual lo que siento por ti.
Te da igual si esta noche no duermo..
si mañana trabajo ..y así no me centro..
me malpiensas y cierras la puerta
y a poco que tengo un sitio para ti,
cambias cerradura y mudas de avenida.
Mientras tanto espero tus venidas..
y se van sumando idas y más idas..
y en el adosado donde tu vivías
en mi corazón...
se te van secando las macetas,
les falta tu amor..
y me pudren todo lo que tocan,
las venas, el pancreas,
todas las entrañas...
Se acumula en mi sangre el dolor..
Pero mañana.. será otro día..
y sigue la vida
contigo o sin ti.
Y aunque a mi me destroce tu ausencia,
no se parará el sol a esperar que regreses,
ni la Luna siquiera me bese
por que tu no estés.
Descartada la muerte, solo resta vivir.
Y desearte... que seas muy feliz,
porque yo...te quiero,
aunque a mi me duela..
si no es junto a mi.