Âme Noire
Poeta recién llegado
Ya no hay motivo para las lágrimas.
He amado.
Has sido y serás.
Te otorgo ahora lo que más deseas:
Eres libre, puedes volar.
Déjame solo tu recuerdo.
Déjame solo tus manos en mis pies.
Yo buscaba amar,
Tú no quieres ser amado.
Yo buscaba que me amaran,
Tú tienes miedo de amar.
Déjame pues el gusto salado,
El de los labios al llorar.
Se secó el manantial de tu deseo,
Siento no ser ya agua en tu bancal.
Nada pues, lejos de mis orillas,
Si es lo que deseas,
No te lo voy a negar.
Recuerda solo mis nanas en la noche,
Mis locuras, mi sonrisa al hablar.
Te he querido como se quiere un imposible,
Te he querido y te quiero hasta insospechar.
Olvida pues que te he dado todo,
Y quedo seca, marchita,
Ya más no te puedo regalar.
No soy más que la niña que te quiere,
No soy más que quien corre por tu ausencia.
Poco Poco más que la que llora si te vas.
Solo soy la que acaricia tus palabras,
La que te acuna si necesitas hablar.
Yo no te puedo ofrecer más de lo que tengo,
De lo que soy, más no puedo dar.
Así pues, seca y marchita,
Toma lo último que te voy a ofrendar.
Aquí tienes lo postrero que me queda,
Tómala si quieres, a tus pies la he de dejar.
Toma mi última lágrima, mi beso póstumo: Tu libertad.
Sincèrement,
Âme Noire
He amado.
Has sido y serás.
Te otorgo ahora lo que más deseas:
Eres libre, puedes volar.
Déjame solo tu recuerdo.
Déjame solo tus manos en mis pies.
Yo buscaba amar,
Tú no quieres ser amado.
Yo buscaba que me amaran,
Tú tienes miedo de amar.
Déjame pues el gusto salado,
El de los labios al llorar.
Se secó el manantial de tu deseo,
Siento no ser ya agua en tu bancal.
Nada pues, lejos de mis orillas,
Si es lo que deseas,
No te lo voy a negar.
Recuerda solo mis nanas en la noche,
Mis locuras, mi sonrisa al hablar.
Te he querido como se quiere un imposible,
Te he querido y te quiero hasta insospechar.
Olvida pues que te he dado todo,
Y quedo seca, marchita,
Ya más no te puedo regalar.
No soy más que la niña que te quiere,
No soy más que quien corre por tu ausencia.
Poco Poco más que la que llora si te vas.
Solo soy la que acaricia tus palabras,
La que te acuna si necesitas hablar.
Yo no te puedo ofrecer más de lo que tengo,
De lo que soy, más no puedo dar.
Así pues, seca y marchita,
Toma lo último que te voy a ofrendar.
Aquí tienes lo postrero que me queda,
Tómala si quieres, a tus pies la he de dejar.
Toma mi última lágrima, mi beso póstumo: Tu libertad.
Sincèrement,
Âme Noire