Navecita
Poeta veterano/a en el portal
Ya no me trago la ausencia.
Doy vueltas y cuento al revés
para provocar el hambre
destrozada por sus manos.
Me tomo un café
y brindo a las historias
que ya no cuenta,
que ya no imagina
ni piensa...
Ya no mastico las ansias,
ya no duele
el tecleo pegado en la pared
y suelo soportar de vez en cuando,
la mirada nauseabunda
de un enfermo degenerado.
Ya me acostumbré
a no tener aventuras,
a la rutina absurda
de un baile de domingo
y a no esperar.
Ya me cansé
de dormir en el suelo
y de soñarle al viento.
De vomitar la bilis
por los ojos
y de exprimir el corazón
que tuve en las manos.
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