Ya no pintaré más
pues nunca me abandona
tu imagen, prima dona
en país del jamás.
Tu figura no cesa
de ocupar mi pintura
como la partitura
de la esclava princesa.
Cegaré mis sentidos
por los atardeceres,
dolores, padeceres.
Son tiempos consumidos.
Ya no pintaré más
pues me quema la ausencia
que es mi amarga sentencia
por regresar atrás.
pues nunca me abandona
tu imagen, prima dona
en país del jamás.
Tu figura no cesa
de ocupar mi pintura
como la partitura
de la esclava princesa.
Cegaré mis sentidos
por los atardeceres,
dolores, padeceres.
Son tiempos consumidos.
Ya no pintaré más
pues me quema la ausencia
que es mi amarga sentencia
por regresar atrás.