oscardelaermita
Poeta recién llegado
Ya no quedan habitaciones vacías
en el hotel de los sueños cumplidos.
No hay dinero suficiente
que pague mis deudas,
no hay licor caduco
que apague mi sed.
en el hotel de los sueños cumplidos.
No hay dinero suficiente
que pague mis deudas,
no hay licor caduco
que apague mi sed.
He comprado, no sin esfuerzo,
un cachito de suelo para postrar mis restos.
No es muy grande. Cabe mi baraja,
un libro que aprecio, y un viejo vinilo.
Supongo que lo demás sobra.
un cachito de suelo para postrar mis restos.
No es muy grande. Cabe mi baraja,
un libro que aprecio, y un viejo vinilo.
Supongo que lo demás sobra.
Ya no hay esperanzas que esperancen
ni treguas acreditadas.
Ahora bebo solo. No me espera nadie.
Soy un emigrante sin papeles
en la ciudad de la cordura.
ni treguas acreditadas.
Ahora bebo solo. No me espera nadie.
Soy un emigrante sin papeles
en la ciudad de la cordura.
Tengo el tiempo justo
de olvidarte otra vez.
No interesa mi compañía
rancia y mohosa.
De eso también te avisé.
de olvidarte otra vez.
No interesa mi compañía
rancia y mohosa.
De eso también te avisé.
A veces me enternezco
y escribo cosas en el rollo de papel higiénico,
o en una servilleta con el nombre de un bar,
tengo muchas de esas,
y escribo cosas en el rollo de papel higiénico,
o en una servilleta con el nombre de un bar,
tengo muchas de esas,
pero se le acaba la tinta
al bic que olvidé devolver a alguien.
Y a Corcobado no le alcanza
Para pagar al barquero.
al bic que olvidé devolver a alguien.
Y a Corcobado no le alcanza
Para pagar al barquero.