armak de odelot
Poeta asiduo al portal
¡ Ya no quedan más caminos!
¡ Ya no quedan!
Recordando se me han ido,
se perdieron tras sus huellas.
Junto al lecho sin olvido, quedan tristes,
bajo el polvo, silenciosa mi quimera.
Hoy, mi barco dolorido,
agoniza
encallado entre la arena.
Las carretas ya no pasan
y las ansias de otros días,
ya marchitos, caen de pena.
Es posible.. ¿ Qué en espacios tan extensos
ya no quepan ...
ya no quepan más caminos
mas que aquellos ...
mas que aquellos que anduviera yo con ella?
Por senderos solitarios, no hace mucho,
vino a mí ... y con ella,
una sombra de su mano
que en mi alma hizo una grieta.
Roto el cerco,
un suspiro pudo más que mil cadenas
y mi llama
doblegada ante su luz, murió sin ella.
¡ Ya no quedan más caminos!
¡ Ya no quedan!
Se perdieron, tras la sombra de sus huellas.
En un alto del camino, al pie mismo de la era,
queda triste y enterrada
entre el polvo, mi quimera.
¡ Ya no quedan!
Recordando se me han ido,
se perdieron tras sus huellas.
Junto al lecho sin olvido, quedan tristes,
bajo el polvo, silenciosa mi quimera.
Hoy, mi barco dolorido,
agoniza
encallado entre la arena.
Las carretas ya no pasan
y las ansias de otros días,
ya marchitos, caen de pena.
Es posible.. ¿ Qué en espacios tan extensos
ya no quepan ...
ya no quepan más caminos
mas que aquellos ...
mas que aquellos que anduviera yo con ella?
Por senderos solitarios, no hace mucho,
vino a mí ... y con ella,
una sombra de su mano
que en mi alma hizo una grieta.
Roto el cerco,
un suspiro pudo más que mil cadenas
y mi llama
doblegada ante su luz, murió sin ella.
¡ Ya no quedan más caminos!
¡ Ya no quedan!
Se perdieron, tras la sombra de sus huellas.
En un alto del camino, al pie mismo de la era,
queda triste y enterrada
entre el polvo, mi quimera.
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