La pasión ya se agoto,
Y los besos tuyos son de agosto
Gastados y agrios,
Arrojados al tumulto de los ríos.
La próxima vez no te enamores
Enamorare a mí, siéntate
Y escucha las labores
Que en los cipreses huelen a muerte.
Piensa tus movimientos
En la tablatura del destino
Donde un dictador de pecados
No juegue con tus sueños a desatino.
Ya no quiero que te enamores,
Deja mis retos en arreboles
Y dale campo al silencio
Para que entre y te persiga en sigilo.
A la vez de marcharte desdichada
Y de mal decir mis versos
En desangrada razón ilógica
Se hará noche maldita
Con tus suburbios romances viejos.
Aliada de todos los vasallos indiscretos
Olvídate de mí, y de mi suerte
Guárdate en la bóveda de tu alma los secretos
Que siempre quisiste,
Y agradada tus leves agravios
Que se conjugaban al reírte.
Ya no quiero enamorarme de tu amor,
Me hace más daño que cariño,
Hace parte del pasado clamor
Adiestro a mis gestos de niño.
::