Jamás pedí, que seas un hombre perfecto,
Por eso no me interesa oír más, tus burdos pretextos.
Para mí, tu palabra de hombre, ya no tiene valor,
Yo solamente quería de ti, un poco de amor.
Me cansó tenerte que esperar, eso me hizo sufrir,
Por saber que un día más, tardarías al venir.
Jamás mi entrega, para ti tuvo algún valor,
Y por esa indiferencia, conocerás también el dolor.
Llegará mañana el día, que tu abandono me obligue a partir
Y solo, perdido en mis recuerdos te resignes a morir.
Entonces talvez, ya me abriguen otros brazos,
Y no lamentaré ver, como el corazón se te hace pedazos.
Talvez mi ausencia, ya sea casi un hecho,
Por negarme con tanta ausencia, el calor de tu tibio pecho.
No tiene sentido siquiera, por tu tiempo suplicar,
Y la penumbra de fe que me queda, en ti no la voy a gastar.
Ya no quiero agonizar, bajo la soledad de tu techo,
Prefiero mil veces me veas morir, en el hielo de tu lecho.
Por eso no me interesa oír más, tus burdos pretextos.
Para mí, tu palabra de hombre, ya no tiene valor,
Yo solamente quería de ti, un poco de amor.
Me cansó tenerte que esperar, eso me hizo sufrir,
Por saber que un día más, tardarías al venir.
Jamás mi entrega, para ti tuvo algún valor,
Y por esa indiferencia, conocerás también el dolor.
Llegará mañana el día, que tu abandono me obligue a partir
Y solo, perdido en mis recuerdos te resignes a morir.
Entonces talvez, ya me abriguen otros brazos,
Y no lamentaré ver, como el corazón se te hace pedazos.
Talvez mi ausencia, ya sea casi un hecho,
Por negarme con tanta ausencia, el calor de tu tibio pecho.
No tiene sentido siquiera, por tu tiempo suplicar,
Y la penumbra de fe que me queda, en ti no la voy a gastar.
Ya no quiero agonizar, bajo la soledad de tu techo,
Prefiero mil veces me veas morir, en el hielo de tu lecho.