Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Ya sé que no puedo dejar de quererte,
tan selvática, tan llorona,
tan agua de río, tan piel de serpiente.
Tan cuando dices 'nunca
canto sola',
tan cuándo juegas a ser así de valiente.
Ya sé que sin tí, una ciudad es un mar sin sus olas,
tan grande y tan triste, tan vacía de gente
que mis ojos te lloran entre todas las sombras
como una niña pequeña llorando por no verte.
Ya sé que junto a tí, mi corazón se desmorona
que no puedo apagar mi incendio al tenerte,
ya sé que no me falta calor cuando me arropas,
ya sé que no puedo soltarte cuando me abrazas tan fuerte.
Ya sé que mi reloj malherido me maldice las horas,
que las horas no pasan cuando estás ausente,
que el aire sin tí se me vuelve humo y que me ahoga,
que solo para tí acaricia el sol el horizonte.
Que las montañas se visten
de verde, que el viento sopla
siempre a favor del viento para que tu aire le llegue,
ya sé que si hay primavera es porque tus pasos riegan la alfombra
de las aceras de la vida. Que la vida eres tú. Y que mi vida, es lo que tienes.
tan selvática, tan llorona,
tan agua de río, tan piel de serpiente.
Tan cuando dices 'nunca
canto sola',
tan cuándo juegas a ser así de valiente.
Ya sé que sin tí, una ciudad es un mar sin sus olas,
tan grande y tan triste, tan vacía de gente
que mis ojos te lloran entre todas las sombras
como una niña pequeña llorando por no verte.
Ya sé que junto a tí, mi corazón se desmorona
que no puedo apagar mi incendio al tenerte,
ya sé que no me falta calor cuando me arropas,
ya sé que no puedo soltarte cuando me abrazas tan fuerte.
Ya sé que mi reloj malherido me maldice las horas,
que las horas no pasan cuando estás ausente,
que el aire sin tí se me vuelve humo y que me ahoga,
que solo para tí acaricia el sol el horizonte.
Que las montañas se visten
de verde, que el viento sopla
siempre a favor del viento para que tu aire le llegue,
ya sé que si hay primavera es porque tus pasos riegan la alfombra
de las aceras de la vida. Que la vida eres tú. Y que mi vida, es lo que tienes.