Francisco Javier Espinoza
Poeta recién llegado
Yago en el lecho que has hecho
y acecho
tus pasos maltrecho
no se conciliar tus palabras
aunque abras
las arcas macabras
donde guardas los lamentos
de esos momentos
de fieros y negros tormentos
Yago en el lecho que has hecho
y mi pecho
se queda vacío y deshecho
no soy ajeno a tu tristeza
y mi cabeza
me lleva a odiar mi torpeza
y la noche espero ansioso
sin gozo
soñando en salir de ese pozo
Yago en el lecho que has hecho
y acecho
las sombras que miro en el techo
aquí me declaro ni débil ni fuerte
que suerte!
¡ah! Como ansío la muerte
así mi ser tan burdo y fútil
en forma sutil
dejará esta vida para no ser tan vil
y acecho
tus pasos maltrecho
no se conciliar tus palabras
aunque abras
las arcas macabras
donde guardas los lamentos
de esos momentos
de fieros y negros tormentos
Yago en el lecho que has hecho
y mi pecho
se queda vacío y deshecho
no soy ajeno a tu tristeza
y mi cabeza
me lleva a odiar mi torpeza
y la noche espero ansioso
sin gozo
soñando en salir de ese pozo
Yago en el lecho que has hecho
y acecho
las sombras que miro en el techo
aquí me declaro ni débil ni fuerte
que suerte!
¡ah! Como ansío la muerte
así mi ser tan burdo y fútil
en forma sutil
dejará esta vida para no ser tan vil