Teniente
Poeta recién llegado
Yary
Encanto recibo al verte,
de pronto, así me envuelves
y no obedece la razón con alas
me entiende todo la muerte,
deseo fuerte, de mí te alimentas.
Embrujo casi placentero,
meramente voluntario,
dominas mi ser entero
De puntitas de hierro caliente
llevo en la piel cicatrices,
escozor que dejan dientes
de mordidas directrices.
Mezcla de sudor y angustia
de lágrimas y licor,
soledad se vuelve angustia
explotando mi dolor.
Me duelen los ojos tanto
y a oscuridad me remite
la desventura de no verte,
me ha causado desencanto.
Prefiero mi ser destroces,
y me lleves a la muerte;
a que al olvido me condenes
y más no pueda tenerte.
Encanto recibo al verte,
de pronto, así me envuelves
y no obedece la razón con alas
me entiende todo la muerte,
deseo fuerte, de mí te alimentas.
Embrujo casi placentero,
meramente voluntario,
dominas mi ser entero
De puntitas de hierro caliente
llevo en la piel cicatrices,
escozor que dejan dientes
de mordidas directrices.
Mezcla de sudor y angustia
de lágrimas y licor,
soledad se vuelve angustia
explotando mi dolor.
Me duelen los ojos tanto
y a oscuridad me remite
la desventura de no verte,
me ha causado desencanto.
Prefiero mi ser destroces,
y me lleves a la muerte;
a que al olvido me condenes
y más no pueda tenerte.