Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Espiritualizada; purificada,
por tu mis misma luz
Luz eterna del padre,
mi Jesús encarnado;
hecho palabra
callando toda palabra,
con los siete dones ¡alerta!
te adoro mi Jesús.
Pan fortaleza de alma;
te adoran los ángeles;
¡Y hasta el mismo polvo te adora!
pecho y alma comulgante;
¡Te adoro pan de vida mi Jesús!
por tu mis misma luz
Luz eterna del padre,
mi Jesús encarnado;
hecho palabra
callando toda palabra,
con los siete dones ¡alerta!
te adoro mi Jesús.
Pan fortaleza de alma;
te adoran los ángeles;
¡Y hasta el mismo polvo te adora!
pecho y alma comulgante;
¡Te adoro pan de vida mi Jesús!