Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
en medio de un terreno baldío aferrado a mi propio sol y a mis propias y enrevesadas sombras palpitando a golpes y no sólo con mi frente
oscuros y perniciosos hechos
de donde... todo de todo lo aprendí
Yo crecí como un quejido
indócil y húmedo hasta en mis vértebras
trepando constelaciones de colores
tan distantes
y lamiendo como un perro mi triste vida
por esos tiempos exageradamente gris
Yo crecí como un reflejo inconsistente
sin canto alado que me proteja
o le de agua a mis resquemores desvalidos
hilvanando día tras día mi testaruda prepotencia
y por eso justamente todo lo que tuve
tantas y tantas veces lo perdí
Es cierto...
Por todo esto sin embargo
Yo sí odio a nadie (ni una pizca siquiera)
Pero tampoco quiero que nadie
coma / mastique y digiera
esos inviernos tan crudos
que me tocaron... desvivir
Realmente un poema conmovedor e introspectivo.
Una gran demostración de lucha en un paisaje árido, aferrándose ferozmente a su propia luz y sombras.
Siempre es un honor visitar sus líneas.
Es un poema desgarrador, triste, pero la vida también a veces también tiene eso amigo Ivan. Tu obra nos muestra otras realidades que muchas veces la humanidad prefiere ignorar y hasta ocultar.
Ojalá sean más los que no miren para otro lado y tiendan una mano cuando ven una injusticia.
Me encantó tu obra bellamente escrita.
Un gran abrazo y que tengas una bella semana.