marcia segura
Poeta adicto al portal
Te saludo
En la mañana
Con un beso imaginario.
Y te acaricio,
Con la mano que no llega.
Te digo que te amo,
Con el tono del silencio.
Y te consuelo
Con la charla de la espera
¡Y me sorprendo, descarada
Cuando Siento Que te alejas ¡
Este amor de ventrilogos
Que se tiene,
Pero no se entrega
Es calar en tu alma
Con la fuerza de la pluma
Es hallar en la vitrina,
De lo pulcro y resentido,
el fulgor del horizonte
en Mi calor reprimido
Y te abrigo
Con el frió,
De mi charla moribunda.
Y te seduzco
Con el freno de mi olvido
¡Y me enloquezco .
Todavía Cuando siento tu tristeza!
¡Y me sorprendo,
la muy ingrata Cuando Siento que te alejas!
En la mañana
Con un beso imaginario.
Y te acaricio,
Con la mano que no llega.
Te digo que te amo,
Con el tono del silencio.
Y te consuelo
Con la charla de la espera
¡Y me sorprendo, descarada
Cuando Siento Que te alejas ¡
Este amor de ventrilogos
Que se tiene,
Pero no se entrega
Es calar en tu alma
Con la fuerza de la pluma
Es hallar en la vitrina,
De lo pulcro y resentido,
el fulgor del horizonte
en Mi calor reprimido
Y te abrigo
Con el frió,
De mi charla moribunda.
Y te seduzco
Con el freno de mi olvido
¡Y me enloquezco .
Todavía Cuando siento tu tristeza!
¡Y me sorprendo,
la muy ingrata Cuando Siento que te alejas!