Luis Siguas Paria
Poeta recién llegado
Yo le pedí siempre al Sol que, al marcharse, te buscara,
a cada nube al pasar que mis lágrimas llevara;
quería tenerte conmigo en mis noches de locura,
olvidar todo el dolor, consolado en tu ternura.
Yo quise darte mi amor y también mi vida entera,
caminar puesto en tus pies siguiéndote a donde fueras,
aventurarme en tu pecho explorando tu pureza,
entrar en tu corazón... ver dónde tu amor empieza.
Pero el tiempo y la distancia robaron mi ilusión,
dejando triste mi alma y desnudo mi corazón.
Si otras manos me daban ternura, amor y abrigo,
siempre les dije que no... mi cobijo está contigo.
Ya amanece y la noche se acaba... no mi dolor,
se ha quedado en mis ojos esperando ver el Sol,
con la esperanza que vuelva contigo a mi ventana.
Si acaso no vuelves hoy... tal vez regreses mañana.
a cada nube al pasar que mis lágrimas llevara;
quería tenerte conmigo en mis noches de locura,
olvidar todo el dolor, consolado en tu ternura.
Yo quise darte mi amor y también mi vida entera,
caminar puesto en tus pies siguiéndote a donde fueras,
aventurarme en tu pecho explorando tu pureza,
entrar en tu corazón... ver dónde tu amor empieza.
Pero el tiempo y la distancia robaron mi ilusión,
dejando triste mi alma y desnudo mi corazón.
Si otras manos me daban ternura, amor y abrigo,
siempre les dije que no... mi cobijo está contigo.
Ya amanece y la noche se acaba... no mi dolor,
se ha quedado en mis ojos esperando ver el Sol,
con la esperanza que vuelva contigo a mi ventana.
Si acaso no vuelves hoy... tal vez regreses mañana.