Salir
es una buena justificaciòn.
Te banas.
Te lavas el cabello.
Te vistes.
Te plantas frente al espejo,
te maquillas
y tratas de esconder las cosas
que menos te gustan de ti.
Al final lo logras.
Ya en la calle
verificas si llevas o no contigo,
las otras cosas
que no lograste enmascarar.