Andrés Castro Arévalo
Poeta recién llegado
El silencio es culpa
del falo y su poder
que nos contempla cabizbajas,
deseando romper esquemas y
quebrantar las expectativas.
Nuestro sendero,
nuestro camino,
hecho de alambre,
de púas. Con trayectos
marcados, desvíos obligatorios
y solo las heridas
como único testimonio
El poder, el sistema,
el hombre, cercenan el lugar
del pensamiento.
Pensamiento rebelde que
ya esta harto de ser herido.
Hoy caminamos erguidas,
nuestra muerte nos precede.
La sombra nada ocultara,
hoy la luz iluminara y
se hará escuchar.
del falo y su poder
que nos contempla cabizbajas,
deseando romper esquemas y
quebrantar las expectativas.
Nuestro sendero,
nuestro camino,
hecho de alambre,
de púas. Con trayectos
marcados, desvíos obligatorios
y solo las heridas
como único testimonio
El poder, el sistema,
el hombre, cercenan el lugar
del pensamiento.
Pensamiento rebelde que
ya esta harto de ser herido.
Hoy caminamos erguidas,
nuestra muerte nos precede.
La sombra nada ocultara,
hoy la luz iluminara y
se hará escuchar.